
El 75º Campeonato Mundial de Fórmula 1 de la FIA está a punto de empezar en Australia, concretamente en el Albert Park de Melbourne, sede de un circuito urbano semipermanente. La carrera en la capital del Estado de Victoria marca el inicio de una larga temporada de 24 carreras, cifra récord que se alcanzó por primera vez el año pasado y, de aquí al fin de semana del 5 al 7 de diciembre, la Fórmula 1 visitará los cinco continentes.
Los compuestos
Tras haber “suavizado” la elección de compuestos el año pasado, Pirelli ha confirmado los mismos tres compuestos para la primera ronda de 2025, con el trío C3 como Duro, C4 como Medio y C5 como Blando. Sin embargo, en comparación con hace un año, los propios neumáticos han evolucionado en términos de características tanto de construcción como de compuesto. El primero se ha modificado ligeramente para soportar las mayores cargas aerodinámicas que probablemente generará la versión final de la actual generación de coches. En cuanto al segundo, el C3, el más versátil en términos de equilibrio y degradación, es sustancialmente el mismo que la versión utilizada durante las dos temporadas anteriores, mientras que el C4 se ha modificado para reducir la posibilidad de granulado en la superficie de la banda de rodadura, así como para minimizar la degradación, algo que también se ha aplicado al C5 para ampliar su uso como neumático adecuado para carreras. Hace quince días, en los test de pretemporada de Bahréin, el C3 fue el que más trabajo realizó, completando más de dos tercios del kilometraje total.
Equipos y pilotos disponen por tanto de abundante información relativa a este neumático, bastante similar al del año pasado, aunque deberán tener en cuenta que el firme de la pista de Sakhir tiene unas características muy diferentes al que se encontrarán en Albert Park, lo que explica que en Australia el C3 sea el Duro, mientras que cuando el campeonato llegue a Bahréin será el Blando.

