
Marzo, 2025. Según datos de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) y la Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO), en 2024 el número de vehículos en el país aumentó un 7,9% en comparación con 2023. Con el crecimiento del parque automotriz, el mantenimiento adecuado se vuelve cada vez más relevante. Según expertos en mantenimiento automotriz, el filtro de aceite de un motor debe desecharse aproximadamente cada 5,000 a 10,000 kilómetros, lo que equivale a un período de 3 a 6 meses, dependiendo del tipo de aceite utilizado, las recomendaciones del fabricante y las condiciones de conducción.
La descomposición de un filtro de aceite puede tardar más de 100 años debido a sus materiales y residuos contaminantes. Su estructura metálica puede persistir por más de un siglo si no es reciclada, mientras que el papel filtrante, al estar impregnado de aceite, se degrada lentamente, liberando sustancias tóxicas. Los sellos de caucho y plástico pueden tardar hasta 500 años en descomponerse por completo, y el aceite residual, aunque eventualmente se degrade, puede contaminar suelos y fuentes de agua durante años.
Por eso, la importancia del reciclaje de filtros de aceite que emerge como un proceso clave para la sostenibilidad ambiental. A pesar de ser un residuo peligroso, estos filtros tienen un potencial de aprovechamiento del 100%, permitiendo no solo la reutilización de sus componentes, sino también la mitigación del impacto ecológico que su disposición inadecuada podría generar.
En Ecologística, el proceso de reciclaje de filtros de aceite inicia con un escurrido inicial para recuperar el aceite residual. Luego, mediante una máquina cortadora, el filtro es seccionado, similar a abrir una lata de atún. De esta operación se extraen cinco componentes principales: papel de filtro, sello de caucho, resorte, aceite y estructura metálica. Cada uno de estos elementos sigue un camino de transformación distinto, asegurando su aprovechamiento integral.
El acero del filtro es enviado a siderúrgicas para su fundición, donde es convertido en nuevos elementos metálicos como placas, varillas y tornillos. Por otro lado, el papel y el caucho son transformados en Combustible Derivado de Residuos (CDR), empleado en la industria cementera como sustituto del carbón. El aceite recuperado es sometido a un proceso de rerefinación, permitiendo la extracción de bases lubricantes para la fabricación de nuevos aceites, cerrando así el ciclo de vida de este material.
El reciclaje de filtros de aceite no solo representa un avance ambiental significativo, sino también una oportunidad económica. La reutilización de materiales reduce la demanda de materias primas y genera empleo en diversas fases del proceso, desde la recolección hasta la transformación. Desde el punto de vista ecológico, el reciclaje evita que estos residuos contaminen suelos y fuentes hídricas, problemática común cuando los filtros son desechados de manera clandestina.
“En Ecologista, le apostamos al compromiso con el medio ambiente y la economía circular. Creemos firmemente en la importancia de transformar residuos en recursos valiosos, y por ello trabajamos cada día para maximizar el aprovechamiento de materiales. En el 2024, logramos recuperar y reciclar 35.892 filtros de aceite, evitando que estos residuos peligrosos afecten el suelo y las fuentes hídricas” añade Jorge Enrique Varga, director de investigación y desarrollo de Ecologística.
Uno de los principales desafíos radica en la concienciación de los generadores de estos residuos, como el sector automotriz, servitecas, empresas de transporte masivo y empresas dedicadas el sector de la carga, la falta de información sobre su correcto manejo puede derivar en prácticas inadecuadas que atenten contra el medio ambiente.
Finalmente, el reciclaje de filtros de aceite no solo representa una solución ambientalmente responsable, sino también una oportunidad para fortalecer la economía circular y reducir el impacto ecológico de estos residuos. A través de la concienciación, la implementación de regulaciones adecuadas y la colaboración entre industrias y autoridades, es posible maximizar el aprovechamiento de estos materiales y minimizar su huella ambiental.